Lista de alergenos

Los pólenes

No todos los pólenes son alergénicos. Los pólenes que provocan alergias respiratorias proceden principalmente de la familia de las Poáceas (gramíneas, como el dáctilo o el fleo de los prados, y cereales), de las plantas compuestas (ambrosía, por ejemplo), de las herbáceas (Parietaria) y, en el caso de los árboles, de la familia de las Betuláceas (como el abedul), de las Fagáceas, las Oleáceas (olivo, fresno) y de las Cupresáceas (ciprés, enebro, tuya y cedro).

 

Los ácaros

Los ácaros son la primera causa de alergia respiratoria en el niño y en el adulto. Los ácaros más alergénicos y que más frecuentemente se hallan en Europa son los ácaros del polvo doméstico Dermatophagoides pteronyssimus y Dermatophagoides farinae. Los ácaros se alimentan de escamas humanas y proliferan en condiciones de humedad relativa y de temperatura muy determinadas: 80% de humedad relativa y temperatura superior a los 20º C. 

Los ácaros son alérgenos perennes. El colchón y la almohada son nichos ecológicos ideales para que los ácaros se reproduzcan, pero éstos se suelen hallar sobre todo en las moquetas y las alfombras, así como en los peluches. 

Los alérgenos de los ácaros se hallan en sus excrementos y en los cadáveres de ácaros. El riesgo de sensibilización es proporcional a la tasa de ácaros que hay en el entorno doméstico del paciente.

Cuanto más alta es la tasa de ácaros domésticos antes aparece el asma. Por el contrario, los niños que viven en cotas altas, en un ambiente poco favorable para el desarrollo de los ácaros, presentan menor sensibilidad a los mismos y menor frecuencia de asma (1).

Los ácaros de almacenamiento 

Estos ácaros han sido considerados durante mucho tiempo atributo de las zonas rurales y agrícolas, provocando alergias ocupacionales en los agricultores. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que las poblaciones urbanas, y en particular las situadas en zonas húmedas, pueden estar sensibilizadas a los ácaros de almacenamiento (2). Éstos se han hallado también en la ropa de cama, como ocurre con los ácaros del polvo doméstico. Una humedad elevada favorece el crecimiento de mohos, lo que constituye una fuente nutritiva para los ácaros de almacenamiento.

Por consiguiente, en el diagnóstico alergológico es importante tener en cuenta la posible sensibilización a los ácaros de almacenamiento.

Los epitelios

Desde hace veinte años la cifra de animales domésticos ha aumentado, y ello ha conllevado un incremento considerable de la sensibilización a sus alérgenos (3). Los perros, y sobre todo los gatos, son los principales responsables de las patologías alérgicas. 

Los caballos también son una fuente importante de alérgenos. Los pequeños roedores (como los hámsteres, los conejos, los ratones, etc.) que se hallan a veces en las habitaciones infantiles o en las aulas escolares suelen provocar manifestaciones alérgicas.

Los alérgenos de gato se localizan principalmente en la piel, la saliva, la orina y el pelo, y se caracterizan por ser fácilmente transportados por vía aérea en forma de partículas de menos de 2,5 µm de diámetro (4). Estas partículas pueden permanecer en una habitación a pesar de que el animal no haya estado en ella desde hace varios meses. 

Recientemente se ha hecho patente el riesgo de sensibilización a los alérgenos de gato incluso en ausencia del mismo, y el empeoramiento del asma por exposición indirecta a los alérgenos de gato en niños escolarizados (5).

Los insectos

La inhalación de residuos de insectos puede provocar alergias respiratorias. Las cucarachas, en particular, producen mucha alergia(6) y pueden provocar asma grave.


Las abejas, las avispas o los abejorros son himenópteros cuyo veneno puede provocar reacciones alérgicas inmediatas o retardadas.

Algunos ejemplos de himenópteros son:

  • La abeja
  • La avispa papelera
  • El avispón
  • La avispa común

Los mohos

Los mohos son organismos ubicuos por su función de agente degradador de los productos alimenticios o industriales que pueden provocar alergias respiratorias. La escasa dimensión de sus esporas (de 3 a 10 µm) favorece su penetración en las vías respiratorias. Cuando se producen esporulaciones masivas en la atmósfera, los mohos pueden provocar verdaderas epidemias de asma de tipo alérgico.

Los mohos provocan alergias estacionales y perennes como la rinitis, la conjuntivitis y el asma. Son los que provocan un mayor número de alergias. Las especies más frecuentes son: Alternaria, un moho de interior y de exterior (7)Penicillium y Cladosporium predominantes en el interior de las viviendas, y Aspergillus que puede inducir reacciones alérgicas de tipo I, aunque también de tipo III (aspergilosis broncopulmonar).

El látex

El látex natural es la savia del árbol de caucho (Hevea brasiliensis). Se utiliza a nivel industrial y es uno de los componentes de multitud de objetos cotidianos y de uso profesional. Se encuentra en los guantes médicos y quirúrgicos, en las juntas de las jeringas, en los tubos de perfusión, en los guantes de limpieza, en los balones, en las tetinas, en las suelas, en los zapatos, en los preservativos, etc. 

Desde mediados de los años 1980, la utilización a gran escala de guantes de látex por parte del personal sanitario y de laboratorio para evitar el riesgo de contaminación de los virus del sida y la hepatitis C provocó un incremento considerable de las alergias a este alérgeno. En Europa, los datos de prevalencia varían del 0,04% al 1% de la población general. No obstante, en determinados grupos de riesgo la prevalencia es mucho mayor, como por ejemplo en el colectivo del personal sanitario, los profesionales expuestos al látex y los pacientes que han sufrido operaciones múltiples (por ejemplo, los niños con espina bífida) (8).

La alergia al látex se manifiesta casi siempre con urticaria, aunque también con rinitis, conjuntivitis y asma (debido a la inhalación de partículas de látex transportadas por los granos de almidón de maíz y presentes en los guantes quirúrgicos o médicos). A veces pueden darse reacciones sistémicas graves, como un choque anafiláctico, tras estar en contacto con el látex, o por ingestión de alimentos que presentan reactividad cruzada con los alérgenos del látex como el kiwi, el aguacate, la castaña y el plátano.

Los factores contaminantes

La contaminación urbana y en el interior de las viviendas tiene un papel agravante en la rinitis y el asma.

La contaminación urbana se asocia a los automóviles. Los principales contaminantes atmosféricos son el ozono, los dióxidos de nitrógeno (NO2) y el dióxido de azufre (SO2(9).

La contaminación en el interior de las viviendas tampoco es despreciable, ya no sólo por los alérgenos, sino también por los gases y aerosoles contaminantes, los formaldehídos y el humo de tabaco. 

 

[1] Charpin D. et al. Rev Prat (paris) 1996 ; 46 : 942-8. 
[2] Olsson S. et al. Clin Exp Allergy. 2000 ; 30(7) : 912-9. 
[3] De Blay F. et al. Rev Mal Respi 2000; 017: 167-177. 
[4] De Blay F. et al. Rev Fr Allergol, 1998; 38: 839-841. 
[5] Almqvist C. et al. Am J Respir Crit Care Med 2001; 163: 695-8. 
[6] De Blay F. et al. J Allergy Clin Immunol 1997; 99: 107-12. 
[7] Halonen M. et al. Am J Crit Care med 1997; 155: 359-63. 
[8] Cullinan P. et al. Clin Exp Allergy 2003; 33: 1484-1499. [9] ARIA. J Allergy Clin Immunol. 2001; 108 (5 Suppl): S147-334